La Organización Colegial Veterinaria reclama la obligatoriedad de la vacuna antirrábica en todo el territorio español

NOTA DE PRENSA DEL CONSEJO

La Organización Colegial Veterinaria reclama la obligatoriedad de la vacuna antirrábica en todo el territorio español

El Consejo General de Colegios veterinarios de España ha emitido una nota de Prensa en la que pide unificar a nivel nacional los criterios sobre la obligatoriedad de la vacunación antirrábica. La nota dice lo siguiente:

Ante el reciente fallecimiento en Bilbao de un paciente que fue mordido por un gato infectado con rabia en Marruecos, el Consejo General de Colegios Veterinarios de España (CGCVE) reclama a las Administraciones Públicas que se unifiquen y homologuen los criterios a nivel estatal para que la vacunación antirrábica sea obligatoria en todo el territorio, incluidas Galicia, Asturias, País Vasco y Cataluña, las cuatro Comunidades Autónomas que no contemplan la obligatoriedad de la vacuna contra esta dramática enfermedad.

La Organización Colegial Veterinaria se pone a disposición de las autoridades sanitarias para colaborar en la prevención de esta peligrosa zoonosis considerada a nivel internacional como un tipo de enfermedad desatendida (neglected) que produce, estadísticamente, un 100% de mortalidad.

UN VIRUS VIEJO CONOCIDO DE LOS VETERINARIOS

El virus de la rabia es un viejo conocido para los veterinarios. Pocas enfermedades como la rabia poseen una historia tan rica en interés y detalles.

Desde que se tienen noticias, en España viene siendo habituales casos frecuentes de rabia humana derivada, principalmente, de la rabia del perro y, en menos extensión, de otras especies animales como el lobo y el zorro.

Entre 1944 y 1966, se describen 248 casos de rabia en personas, pero en años anteriores se describían de 30 a 40 casos anuales.

En el caso de los animales se recogen más de 5.000 casos entre los años 1911 y 1920 (una media de 505 casos al año);  7.000 entre 1941 y 1950; y varios miles  hasta que, en 1966, se consideró erradicada la enfermedad.

A pesar de ello, se produjo un gran brote en Málaga en 1975 (76 perros y 49 gatos detectados), dos perros en Madrid en 1976 o dos gatos en granada en 1977. Desde entonces, se han venido dando casos periódicamente en las ciudades de Ceuta y Melilla, por su proximidad con Marruecos.

LOS CASOS MÁS RECIENTES

En 2013, en Toledo, un perro que mordió a cinco niños fue diagnosticado de rabia, lo cual hizo que se activara el Plan de Contingencia contra la Rabia.

En el presente año 2019, además del reciente caso diagnosticado en Bilbao, se ha producido un caso positivo en la ciudad de Ceuta, correspondiente a un cachorro de 3 meses recogido en Marruecos por una persona que le trasladó a la protectora de la ciudad autónoma, sin pasar los controles reglamentarios. 

La proximidad de España con países donde la rabia es endémica aumenta el riesgo de que pueda aparecer la enfermedad. El continuo movimiento de personas y animales entre la Península y el Norte de África es la causa del elevado número de intervenciones que se realizan en los puntos de entrada de Tarifa y Algeciras. Según informaciones de los servicios veterinarios oficiales en el control de frontera, en estos dos puntos de entrada se ha producido, en lo que llevamos de 2019, 112 casos de animales que no cumplían los requisitos establecidos en la normativa europea.

Hay que tener en cuenta que los dos últimos casos de animales con presencia de virus de la rabia en Europa (Toledo y Holanda) se debieron a entradas ilegales de animales procedentes de Marruecos que transitaron por España, incluidas las Comunidades Autónomas donde no es obligatoria la vacunación antirrábica.

Hay que advertir también que, en España, hay virus de la rabia en murciélagos, por lo que se recomienda no manipular estos animales sin protección y tan sólo por personal experto.

HOMOGENEIZAR LAS POLÍTICAS

Por todo ello se justifica la homogeneización de las políticas autonómicas en relación con la obligatoriedad de la vacunación antirrábica. El intenso movimiento de animales de compañía dentro del territorio nacional hace que la llegada de animales de compañía de Comunidades donde la vacunación no es obligatoria pueda convertirse en un riesgo para los animales de  Comunidades Autónomas que cuentan con una correcta protección inmunológica.

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